El Real Madrid después del encuentro en Bolonia / Fuente: Getty
El Real Madrid después del encuentro en Bolonia / Fuente: Getty

Partizán recibe a un Real Madrid con el hambre de siempre pero sin presión

Baloncesto Alex Carrasco marzo 21, 2024

Con el objetivo de la clasificación para Playoffs de la Euroliga conseguido y con el factor cancha a favor para los cuartos de final de la máxima competición europea, el Real Madrid afronta con ganas de seguir aumentando el récord de victorias en la fase regular y cerrar de manera matemática lo antes posible la primera posición de la clasificación.

El próximo reto del equipo de Chus Mateo, y prácticamente sin descanso tras el triunfo en Berlín contra Alba, será el Partizan de Belgrado. Un partido que en Serbia tenían marcado en el calendario tras lo sucedido la temporada pasada en los Playoffs, y que ahora, deben ganar sí o sí para seguir teniendo opciones de meterse entre los diez primeros y poder disputar los PlayIn. Una presión, que, en cambio, no tiene un Real Madrid que ha ido haciendo los deberes durante el curso, y que ahora se puede permitir afrontar las últimas jornadas sin la necesidad de no poder fallar.

“Es el calendario que toca y hay que afrontarlo. Tratamos de recuperar la energía que venimos utilizando en los últimos compromisos. Hemos tenido tres partidos seguidos fuera de casa y este será el cuarto. Lo importante es tener energía en un campo muy complicado, con una afición que aprieta mucho, para ser capaces de hacer un buen partido y tener opciones de ganar. Las cuatro jornadas que quedan van a ser contra equipos que todavía no han alcanzado su objetivo y van a luchar al máximo. Por ello, van a ser partidos muy difíciles”, comentó Chus Mateo en la previa del partido.

La igualdad en la clasificación, con todo todavía por decidir a falta de cuatro jornadas para el final, obliga a la mayoría de equipos a tener que dejárselo absolutamente todo sobre la pista si quieren entre el 23 de abril y el 8 de mayo, fechas en que se disputaran los Playoffs, luchar por clasificarse para estar en la F4 de esta temporada.

En el partido de la primera vuelta, los blancos pasaron por encima de los serbios con un contundente 91-75, y con un Musa que con 23 puntos fue el mejor del equipo. Ahora, el Madrid quiere volver a ganar en una de las pistas que más aprieta de la competición para seguir llenándose de confianza de cara al tramo final y decisivo de la temporada.


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